15 de septiembre de 2013

Uno y mismo

Es cruel ver el espejo y recordar
Recortar tu imagen y montarla en una foto vieja

¿Por qué no podía abrir la puerta?
Cierto que la llave no entraba
¿Era la llave correcta? Nunca lo supe

Es cruel ser un gastado celuloide
Repetir la misma película y preguntarse

¿Por qué no pude visitar estos lugares antes?
No había acceso
¿Que lucha peleé? Me quedé tirado todo este tiempo



Hoy sé quién soy más que nunca
Pero no sé qué estoy haciendo
No quiero dejar gente tirada en sus fantasías
Espero que tengan la fuerza que yo no tuve
No esperaré que me perdonen

Por nada del mundo me perdonen

9 de septiembre de 2013

Eterna opacidad de una mente atiborrada

Desesperadamente saboteé mi vida entera. Cargo culpas inexplicables, cargo culpas innombrables, cargo culpas que no sé dónde tirar. Fracasé una vez y saboteé mis paredes, ahora entiendo cómo son marcas de fuego en mis ojos. Quiero pintar mi pieza pero no. Quiero irme de acá, quiero irme lejos. Pero no quiero dejar la mujer que está acá. Pero se irá y la perderé por esperarla. Mientras me siguen pesando las cosas que no son cosas en mi pieza ni en la casa, son las cosas en mi cabeza y cómo pesan. No tengo forma de lavarme el cerebro, quitar todo de ahí dentro. Quiero lobotomizarme, quiero una lobotomía, quiero sacarme todo o mejor volver a nacer. Todos estaríamos encantados de volver a nacer, seguros de que haremos todo mejor. Sin embargo nuestros deseos se han formado en esos errores y no valdría lo que valoramos esa vida que deseamos. Es melancolía, la dulce tristeza que recurrimos, la pretensión de lo imposible, verdaderamente imposible. Quiero tener acá delante mío a todos los que han desfilado por mi vida, quiero obligarme a verlos y que sepan que son vistos. Quiero lograr superarlos y que lo sepan. Quiero lobotomizarlos, extirparles las neuronas en que estoy grabado. Quiero que no sea más eterno el resplandor de esta mente sin recuerdos. Quiero pulir la superficie de esta tábula y reescribirla, aunque implique la languidez y fragilidad de una tabla de piedra fina. Quiero ser frágil, no una bolsa de carne que sólo se magulla, quiero ser frágil y que el próximo golpe me parta y esparza mis trozos. No logro concentrarme en la vida, mi mente se dispersa en estos fracasos y malogros. No logro hacer foco y la vida sigue pasando y sigue blureándose. El mundo pasa a mi lado y lo veo pasar y no entiendo cómo estirar el brazo para asirlo todo. Pero lo entiendo al primer instante tarde. Por momentos tengo la claridad de lo que es hermoso pero se escapa de mi mente con más facilidad de la que llegó y da pronto lugar a los mismos venenos. En mi vida no he superado nada, sólo lo he dejado a un lado. A un lado espera para surgir de nuevo y sólo puedo confiar en que el movimiento me mantenga a salvo. Comienzo a dudar de estar realmente en movimiento y comienzo a sentir mi cuerpo pesado y lento y rígido. Pétreo. Sigo desvelándome, sigo consumiendo fuerzas inútiles. Sigo distrayéndome en ganas de hacer cosas inconsecuentes, olvidando la claridad de las cosas hermosas que fácilmente me mostrarían cómo realizarse. Pero nunca lo descubro, nunca lo sé, la facilidad de leer, la facilidad de aplicarme en una labor, la facilidad de prestar mis servicios y mantener orden para los demás, la facilidad de decir las palabras que los demás quieran escuchar, la facilidad de construir puntos de encuentro con las gentes que han pasado cerca mío y han querido que esta mente las recuerde. No existen mentes sin recuerdos, es una mente sin recuerdos la que se contamina con distracciones. Las ganas de coger han sido distracción, la paja ha sido distracción, los juegos han sido distracción, los videos han sido distracción, la música ha sido distracción. Ha sido distracción todo lo que ha sido concebido como inconsecuente, todo lo que ha tenido el carácter de ese momento en que ocurría ¿Cómo encontrar en cada elemento su potencial creador si me recuerda su inconsecuencia funcional a mi autodestrucción?

Quiero...

Que te estremezca el tacto de mis dedos
Que tu piel recorra mis yemas, cada lunar
Que me busques en tus párpados
Que me pidas que vuelva cada vez que me alejo
Que dibujes esa delgada curva en tu cara cuando me acerco
Que apoyes tu frente en mis cachetes
Que pienses que pienso en vos y te guste
Que ya no resistas la tentación de agarrar mis brazos y hacer que te rodeen
Que arruines los momentos monótonos con alguna estupidez
Que atiborres mis tímpanos con delirios vestidos de tu voz
Que cuentes con que seré tu apoyo siempre
Que me encuentres en todos los chicos que se te acerquen
Que no te quede alternativa que volver a mí

Que yo lo siento todo y no lo puedo evitar
Que temo perderte y algún día te perderé
Que las manos de otro te van a llevar y nunca más te voy a poder ver

6 de septiembre de 2013

El Amor a un Ángel

Dice que le gusta dormir. No dormir por no hacer nada, como una escapada al mundo activo, no, eso no le gusta. Dice que le gusta dormir acompañada. Será que le gusta el sueño colectivo. Sí, colectivo, debe ser eso de subirse al bondi de los sueños, el único en el que más gusta viajar parado que ser el único pasajero.

Otra

Soy dos, soy el que coje y asquea al melancólico de mierda, a ese romanticón pelotudo.
De mí no se deshace así nomás
Que se vaya a pelar cebollas a otra parte
Que se pegue un tiro en la cabeza pero que me deje las pelotas tranquilas
Yo lo tengo que extirpar a ese
A ver si me deja vivir tranquilo
No puedo andar mostrando su cara a cada mina que le pinte coger
Es asexual el muy forro
De golpe yo tengo que dejar de garchar
con la de minas que hay pidiendolo a gritos
porque el muy pelotudito quiere honrar a una mina
¡que ni pelota le da!
Es el colmo
Ya le voy a hacer un harakiri con la espadita que se compró

Una melancolía

Cómo pesa el corazón
pesan las tripas
Los huesos son absurdos
el cuerpo innecesario
inútil

5 de septiembre de 2013

Más allá de la pared del desvelo

Los garabatos como llamas consumen las hojas en blanco. Las venas se ahorcan con cada frenético movimiento que persigue una idea como a fueg...