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Mostrando las entradas de julio, 2011

Me estoy volviendo paranoico

Una grandiosa canción dice algo así como:
Terminé con mi mujer
porque no pudo ayudar a mi mente
La gente piensa que estoy de la cabeza
porque me la pasó frunciendo la jeta

Todo el día pienso en cosas
pero nada parece satisfacerme
Seguro que pierdo la cabeza
si no encuentro algo con lo que calmarme

¿Podés ayudarme a ocupar mi mente?

Necesito a alguien que me muestre
las cosas en la vida que no puedo encontrar
No puedo ver las cosas que hacen realidad la felicidad
Debo de estar ciego

Contá un chiste y suspiraré
y vos reirás y yo lloraré
Felicidad no puedo sentir
y el amor para mí es tan irreal

Y así mientras oís estas palabras
contándote sobre mi condición
Te sugiero que disfrutes la vida
Ojalá yo pudiera pero es demasiado tardeLo dice de esta manera:
Finished with my woman
'cause she couldn't help me with my mind
People think I'm insane
because I am frowning all the time

All day long I think of things
but nothing seems to satisfy
Think I'll lose my mind
if I don't fin…

sjkbisdfjbghf

Dos nenes corriendo

Chocandose el pecho de uno con el del otro (o la otra)

Cayendo a corta distancia, extendiendo un brazo, sosteniendo sus manos

Corriendo nuevamente en el mismo sentido

Persiguiendose y escapando

Conociendo la tierra bajo sus pies

sólo dando vueltas y vueltas y vueltas

Y el tiempo

Y el abrazo para detener el mareo

Las risas para aguantar las nauseas

Los cuerpos agigantados

Un agradable cansancio

Caer pesados, tomar aliento y que entrecortadas las risas se miren

Los ojos abarcan todo el cielo

y

o

viceversa

Los dos cuerpos tendidos en ese gran espacio

amarillo y rojo y naranja y verde

y todo de pasto y todo de flores

o en un pedacito de tierra, da igual, es lo de menos

Y el tiempo

Sintiendose extraña e inexplicablemente detenido.

La Historia de la Capucha

Imagen
Allí donde no habían colores, una mujer fue encomendada una tarea. Por allí una joven madre instruía y advertía a aquella mujer, que en estos días en nuestros pagos diríamos niña. Allá donde hay colinas y praderas y se dispersan y concentran árboles por doquier, una señora estaba enferma. Informada, la niña recibió de su madre un canasto con alimentos que debía entregar a aquella señora. La madre volvió a sus muchas tareas hogareñas y la niña salió de la habitación, por la ventana podía ver el viento arrancando briznas de pasto, junto a la puerta había una larga capa colgada de un gancho. El viento volaba los pelos que ella pronto cubrió, gracias dio que la tela fuera gruesa y cubriera del frío. Miró al frente su largo camino, encontró la pendiente ascendiente sobre la que avanzaba el sendero asfaltado. Sin embargo, a un lado sin que la tierra se alzara, divisaba los primeros árboles de un denso bosque y sabía perfectamente que por allí rodearía la pronunciada colina. El viento fresco …