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Etanol

Se apagó la estufa y aquí estoy. Frío no siento. Amortajado en el remanente de calor. No entiendo, no puedo, no quiero, no quiero porque no puedo, no puedo porque no quiero. Que sea lo que ustedes quieran. Les pertenezco. Hoy me han pegado. Hoy han visto el blanco que pongo ante ustedes. Hoy han lanzado los dardos. Hoy han acertado cada tiro y sigo circunvalando la diana.
Se apagó la estufa. No hay manera de encenderla, entiendan. No siento el frío. Mi carne es alcohol. Mi piel arde. Mis neuronas estallan y combustionan. Mis neuronas fluyen con palabras y ante ellas han esgrimido. Mis palabras he escupido y han sido repelido y en mi carne ardió la impotencia.
¿Por qué llovió hoy? ¿Por qué el paraguas permeó y mi tapado empapó? ¿Por qué me llueven vuestras palabras y no logro llegar a vosotros con una gota? Siempre creí que erais vois, soy yo y no hay nadie.

Han pervertido sobre mí mis técnicas. He sido yo ante ellos y lo han visto. Si yo he ejercido mi derecho a eludir sus controles s…

Gotas motas moscas

Imagen
Me desharé
de todo lo que siento
de todo lo que debo
de todo lo que tengo
me desharé

Me desharé
de todos los que me aman
de todos los que me odian
de todos los que me oyeron
me desharé

Me desharé
de desear
de poseer
de que me lleven
de que me traigan
de equivocarme
de tener razón

Me desharé


Hablo al aire

Es tu ausencia, el motor
La fantasía es mi alimento
Por tu imagen me desvelo
Te quiero soñar
Sueño que te quiero
Pierden hilo mis pensamientos
Se desmenusa mi carne en el desvelo
Rienda suelta a mis caprichos
En las horas de transición pierdo materia
Sueño con una armadura metálica
Fría insensible y firme contra tu falta
Aunque mientras faltas soy
Tal vez me mientas para verme lejos
Quizá ya no importe qué sea verdad
Y yo seré libre cuando entienda
Que no busco libertad

Hablo al aire

Suicidarse en otoño

Un día lo entendí. Veía pasar los árboles junto a las vías. Era mayo y muchos ya habían soltado sus hojas, otros no las soltarían bajó ningún concepto. Ya llevaba dos días viajando, quizás recién estuvieran enterándose de mi suicidio. Siempre que pensaba en ellos miraba hacia la parte trasera del tren. La irónica quietud del viaje estaba tornándose insoportable para entonces. Camino al baño sentí las miradas de los otros pasajeros, parecía ser que llevaba muy poco equipaje para ser uno de ellos. Llegué y cerré la puerta, seguía sintiendo sus miradas aunque nadie podía verme. Me encontré en el espejo sobre el lavamanos, demacrado como lo había estado toda mi vida. El reflejo me mostraba las imágenes de cuánto podía ser. En mis ojos se apagaba alguna luz y toda mi flácida musculatura se derrumbaba. La sola idea me transmitió la sensación del golpe en la mejilla contra el lavamanos. A punto de salir, habiendo solo dedicado el baño a drenar pensamientos, tiré la cadena para no generar más so…

Volviendo siempre

Giró el cartel, cerró el negocio. La noche tardaba en llegar, el invierno daba paso a la primavera. Cruzó el local para apagar las luces y lo hizo. Volvió a cruzar el local dispuesto a bajar las persianas y, al llegar a ellas, oyó los golpes. "Ya cerramos -pensó furioso por dentro- ¿No ve el cartelito, no ve que las luces están apagadas?" Se quedó agarrado a la cadena de la persiana. Levemente se escuchó querer abrir la puerta, la puerta se mantuvo firme. Nada por un rato. Asomó a ver y nadie había ya en la puerta. Luego de esperar otro rato, finalmente bajó la persiana. Volvió a la caja y contó. Ya había hecho la cuenta pero una vez más. El valor computado coincidía con el que tenía en sus manos. Algunos centavos más en la caja que lo que indicaba el sistema pero porque la maquina era aparatosa.
La calle lo recibió ahora con una liviana oscuridad. El aire todavía condensaba neblina. La neblina difuminaba y debilitaba la iluminación de la calle. Le dolía la cara, el viento a…
Soy un poema sin poeta
Soy versos fuera de la poesía
Paseo fuera de la comunidad
Echando lazos
Flechazos
Zarpazos

Me rodeo de sogas
Me rodeo de gente
Me rodeo de palabras
Me enfundo, enmascaro, careteo

Pido al sonido que grite
Que vibre y me agite
Sacuda mi corazón
para que no pare de latir
No puedo yo mantener el ritmo

La realidad es falsa
Conveniente
Impuesta
Puesta ahí para mí
No es mía, la debo, un préstamo eterno

No quiero lo que es
Nada de lo que es
Porque todo lo que es
Vuelve al mismo lugar
que nunca quise que fuera

Cronos

La habitación está oscura. La única luz que débilmente irrumpe viene del umbral que acabo de atravesar. Y un señor muy anciano está sentado en el extremo más oscuro. Lo conozco. Todos lo conocemos pero finalmente lo veo de frente. Tantas culpas eché sobre él sin siquiera mirarlo porque en cuanto te fijás en él es innegable, la culpa jamás pudo ser suya. No estoy muy seguro de por qué ahora me dirijo a él. Desde que entré todo lo previo parece tan lejano. Todo lo anterior al umbral. “Jamón y queso” le oigo decir “ya estás en la parte del jamón y queso”. No sé qué contestarle, un vago recuerdo, como reciente y distante a la vez, me hace demorar en responder: “no sé de qué me habla, señor”. “Sí, me entendiste” contesta y una línea se curva suavemente en una sonrisa condescendiente entre tantas arrugas. “Escucho las pausas” agrega a la vez que me dirige sus ojos hacia mí. Esos ojos. Dos globos oculares, con un hermoso iris dorado cruzado por las estrías que contraen y dilatan las pupilas…